¿Y en su país?
En nuestro país, al comenzar un año nuevo, y cuando se termina un trabajo y el día del cumpleaños tenemos que desearle suerte al hombre bueno, porque en nuestro país el honesto necesita mucha suerte.
En nuestro país, el que no daña a nadie va a parar bajo las ruedas, pero la fortuna se alcanza solamente mediante la infamia.
Y para obtener el almuerzo se requiere el heroísmo con el que en otras circunstancias se fundan los imperios,aunque no esté en juego su propia existencia, nadie presta ayuda a un desgraciado.
Al que no dice la verdad se le tiene en la palma de la mano.
Sin embargo, el que la dice necesita un guardaespaldas, pero nunca lo encuentra
Bertolt Bretch



