#RECOMENDADO | ¡Independencia para España! Un mensaje desde Venezuela. Por Amaya Carpintero


Por Amaya Carpintero - Las empresas privadas de comunicación social de España y los badulaques que dirigen ese reino deberían saber que las relaciones afectivas del pueblo venezolano y el español tienen una insoslayable vigencia porque fueron enarboladas en Cumaná en el año 1520 por el Padre Bartolomé de las Casas y reafirmadas durante la República Española. Esto deberían saberlo estos franquistas que aún extrañan los negocios que hacían con pejes putrefactos como Carlos Andrés Pérez. Es bueno recordarles que el nombre oficial de nuestro país es República Bolivariana de Venezuela, en homenaje a Bolívar, el hombre que derribó los virreinatos y las capitanías para extirpar el colonialismo español de la faz de Suramérica.

Antes de la llegada de Colón, que viajó a América en 1492 guiado por el mapa del navegante chino Zheng He que visitó estas tierras en 1521, nuestro Abya Yala era la tierra ideal para concretar las utopías que en Europa sólo vivían en los sueños. En nuestro continente no existía la propiedad privada. La naturaleza es pródiga. Hombres y mujeres viven comunitariamente. En aquel 1520 el sacerdote español fundó con un grupo de sacerdotes y labradores españoles un poblado indígena basado en los principios cristianos, libre de la violencia y de las formas de explotación (la esclavitud, la encomienda y los repartimientos). Pero lamentablemente, explica Carlos Edsel, “la codicia que desataban las perlas en las costas de Paria, los asaltos de los soldados españoles ávidos de fortuna, los ataques de los traficantes de esclavos de la isla de Cubagua, el contrabando de aguardiente y múltiples actos de violencia contra los indígenas de Cumaná frustraron uno de los más hermosos proyectos”.

En el año 1595 Don Alonso Andrea de Ledesma, hidalgo de gran valor, montado en su caballo cual Quijote, defendió a una Dulcinea llamada Caracas, en la hoy esquina de Monroy, del pirata ingles Amyas Preston, secuaz de Walter Raleigh, quien con seis barcos artillados había tomado por asalto el puerto de Guaicamacuto cercano a La Guaira. Juan Vicente González en su artículo “Caracas”, publicado en 1846, cuenta que “apenas el anciano Alonso de Ledesma salió solo, tembloroso por la edad, pero valiente, en su caballo, acusando así a la juventud que debiera, por lo menos, acompañarle”. Esta historia, al parecer, llegó a oídos de Miguel de Cervantes quien estando en Sevilla, puerto de entrada al comercio americano de la época, se la escuchó a algún marinero que a su vez la escucho en tierras de América. Cervantes publica la primera parte de “Don Quijote de La Mancha” en el año 1605, diez años después de lo ocurrido en Caracas con Ledesma, y la segunda parte en el 1615.

El quinto abuelo de Simón Bolívar, es decir, el bisabuelo de su tatarabuelo, tenía su familia en la pequeña aldea vizcaína Cenarruza o Puebla de Bolíbar (con b labial). Fue a mediados del siglo XVI cuando Simón de Bolíbar, el Viejo, parte del País Vasco a América.

El 3 de febrero de 1795 un grupo de educadores organizaron la Conspiración de San Blas en Madrid con la finalidad de derrocar al régimen monárquico e instaurar una República como la francesa. Esta conjura fue comandada por el pedagogo Juan Bautista Picornell, el docente del Real Colegio de Pajes, Manuel Cortés de Campomanes, el profesor de Matemática Sebastián Andrés y el de humanidades José Lax. Estos revolucionarios fueron encerrados en la cárcel San Carlos de La Guaira entre diciembre de 1796 y comienzos de 1797. Allí se enteran que un grupo de venezolanos, Manuel Gual, José María España y Simón Rodríguez, planifican la emancipación política de España, la implantación de un sistema republicano, la abolición de la esclavitud y el establecimiento de la libertad de comercio, hecho que pasa a la historia como la Conspiración de Gual y España. Los españoles entran en contacto con los venezolanos para reforzar este intento libertario. Lamentablemente ésta al igual que aquella conjura es descubierta.

Según las estadísticas dadas por el historiador catalán Andreu Castells en su libro “Las Brigadas Internacionales” (Ariel, Barcelona, 1974), un grupo “de más de mil voluntarios: 464 mexicanos, 149 venezolanos, 135 cubanos, 94 argentinos y menores números de los otros países” se unieron a la Brigada N° 24 para luchar contra Franco en la Guerra Civil Española (1936-1939).

La República Española se mantuvo en el exilio entre 1939 y 1977. En enero de 1946 los republicanos españoles Manuel y Antonio Trueba Mirones estaban presos en Caracas. Habían llegado a Venezuela procedentes de República Dominicana a comienzos de los cuarenta. Manuel logró hacerle llegar al Embajador de la República Española en el exilio, Martínez Pedroso, unos documentos donde se demostraba que ellos habían luchado a favor de la causa. La idea era que el diplomático los defendiese. En el primer intento, el presidente venezolano Rómulo Betancourt se negó a firmar tal solicitud por el vínculo que tenían los hermanos españoles con Eduardo y Gustavo Machado, a quienes conocieron en un sindicato autobusero.

Si no se hubiese llevado a cabo la Guerra Civil (1936-1939) la República Española sería, en palabras de Ian Gibson, “uno de los países culturalmente más florecientes del mundo, reconciliado con su rico pasado mestizo y, en consecuencia, incomparable puente de entendimiento entre Occidente y Oriente”.

Hemos hecho un recorrido histórico para resaltar los vínculos entre Venezuela y España. No hemos profundizado en hechos como que el Libertador se casó con la madrileña María Teresa del Toro Alaiza el 26 de mayo de 1802 en la iglesia parroquial de San José, en Madrid; o que el padre de Francisco de Miranda era canario; o que la familia de Antonio José de Sucre era española asentada en Cuba; o que el coronel español Vicente Campo Elías sembró su vida por la causa bolivariana en San Mateo en 1814; o más recientemente que la cantautora venezolana Gloria Martín nació en Madrid; o que el catalán Ángel Rosenblat nos habló de las buenas y malas palabras; o que el filósofo vasco Juan David García Bacca disertó sobre el Sócrates de Caracas para referirse a Simón Rodríguez; o que el 3 de septiembre de 1976 el Orfeón Universitario de la UCV se mató en las islas Azores cuando sus integrantes se disponían a elevar la voz plural más conmovedora de la universidad en Barcelona; o que un poeta y arquitecto nacido en Vigo, Farruco Sesto, fue ministro de cultura en Venezuela; o que el músico y caricaturista gallego Xulio Formoso ha entregado su arte a Venezuela; al igual que el poeta gallego Celso Emilio Ferreiro, expulsado por sus mismos paisanos de la Hermandad Gallega de Caracas por luchar culturalmente contra "os ananos", o que el martes 13 de octubre de 2015 el poeta venezolano Rafael Cadenas ganó el Premio Federico García Lorca en Granada, España; o que el profesor vasco José Antonio Egido escogió a Venezuela para enseñarnos Geopolítica e Imperialismo; o que Diego Requena, de la Fundación de Combatientes de los Años Sesenta, Setenta y Ochenta, luchó contra el puntofijismo como su padre lo hizo contra Franco.

Dueños de los emporios comunicacionales de España. Franquistas que hoy gobiernan la patria que usurparon a García Lorca, Dolores Ibárruri, Antonio Machado, Castelao, Miguel Hernández y Rosalía Castro. Señoras y señores españoles que han hecho su vida en la patria de Bolívar. Sólo quiero dejarle estas palabras de un revolucionario que nació en Euskal Herria, que luchó en El Salvador y era tan venezolano como la arepa, me refiero a Pakito Arriaran Arregi: “Soy un hombre feliz, no pertenezco a nadie, nadie me ha vendido, a nadie reporto beneficios, a nadie doy cuentas; sólo a vosotros, sólo a este pueblo, sólo al pueblo que me vio nacer. Un día de éstos me di cuenta de lo que es pertenecer al mundo, de lo que es ser vasco, de lo que es ser luchador, lo que significa ser de aquí, lo que es tener dos pueblos para amar, un mundo por el que luchar. No me puedo dividir, no puedo elegir aquello no, esto sí; aquello sí, esto no". ¡Viva la República Española! ¡Viva la República Bolivariana de Venezuela!


Artículo original de: www.mensajedirecto.com.ve