Por Irving Alexander Virgüez (Abogado) - Es innegable reconocer y entender la importancia que tiene la inspección del trabajo como parte fundamental de la estructura orgánica en la Administración del Trabajo de cualquier parte del mundo. Venezuela, a pesar de contar con una historia reciente en materia de inspección, ha venido evolucionando poco a poco pero de manera consciente, adecuando su estructura y por ende su funcionamiento a la dinámica de la vida nacional.
Desde la llegada de la Revolución Bolivariana en el año 1998, comenzó una revisión profunda de la estructura estatal, siendo principio básico para el mejor desempeño de la gestión pública, la corresponsabilidad. El Estado, patronos, trabajadores y trabajadoras y sus organizaciones, como actores sociales claves de la relación laboral, a través del dialogo social amplio, del compromiso por aumentar la producción nacional, del empoderamiento de la clase obrera de las entidades de trabajo como fuerza productiva nacional, son corresponsables en la construcción de la patria que todos soñamos.
En este orden de ideas, el Ministerio del Poder Popular para el Proceso Social del Trabajo, y sus diferentes entes y viceministerios adscritos, tiene la grandísima tarea fundamental en este momento de guerra económica de “Consolidar definitivamente el proceso social del trabajo como modelo laboral alternativo al modelo Capitalista y explotador impuesto por el imperio mediantes sus lacayos”, los cuales gobernaron a Venezuela por más de 60 años.
Es imperativo que la inspección del trabajo tome un nuevo curso y sea orientada a alcanzar DEFINITIVAMENTE los siguientes objetivos fundamentales:
Desde la llegada de la Revolución Bolivariana en el año 1998, comenzó una revisión profunda de la estructura estatal, siendo principio básico para el mejor desempeño de la gestión pública, la corresponsabilidad. El Estado, patronos, trabajadores y trabajadoras y sus organizaciones, como actores sociales claves de la relación laboral, a través del dialogo social amplio, del compromiso por aumentar la producción nacional, del empoderamiento de la clase obrera de las entidades de trabajo como fuerza productiva nacional, son corresponsables en la construcción de la patria que todos soñamos.
En este orden de ideas, el Ministerio del Poder Popular para el Proceso Social del Trabajo, y sus diferentes entes y viceministerios adscritos, tiene la grandísima tarea fundamental en este momento de guerra económica de “Consolidar definitivamente el proceso social del trabajo como modelo laboral alternativo al modelo Capitalista y explotador impuesto por el imperio mediantes sus lacayos”, los cuales gobernaron a Venezuela por más de 60 años.
Es imperativo que la inspección del trabajo tome un nuevo curso y sea orientada a alcanzar DEFINITIVAMENTE los siguientes objetivos fundamentales:
- Desarrollar, impulsar y consolidar definitivamente el Proceso Nacional de Trabajo, como estrategia para fortalecer la libertad, la independencia y soberanía económica, productiva y tecnológica de la nación.
- Buscar los mecanismos para consolidar dentro del aparato productivo nacional la igualdad, la equidad y la justa distribución de la riqueza en las relaciones laborales, todo ello con el fin de lograr la mayor satisfacción de las necesidades de la población venezolana, y afianzar los esfuerzos debido a la coyuntura actual.
- Consolidar definitivamente la gestión directa, democrática y planificada de la clase obrera como esencia de la patria socialista.
- Ejecutar planes y estrategias de inspecciones a las entidades de trabajo (tanto públicas como privadas), que permitan garantizar la estabilidad y desarrollo de los derechos laborales, con la finalidad de optimizar los recurso materiales y financieros para elevar la producción nacional de bienes esenciales para la población, mejorar la eficiencia y generar un mayor impacto en la protección de los derechos socio laborales.
- Dirigir acciones que garanticen el seguimiento y control de la gestión de las entidades de trabajo por la clase obrera trabajadora, todo ello con el fin de evitar acaparamiento, boicot, reducción de la producción de bienes esenciales para el consumo de la población, utilizando la supervisión del trabajo como arma para dar cumplimiento con las disposiciones legales en materia laboral, empleo, seguridad y salud en el trabajo.
- Impulsar las inspecciones en materia de Fuerzas Productivas, con el objetivo de proteger, estabilizar y desarrollar el Proceso Social del Trabajo de entidades en todo el territorio nacional.
En fin, la inspección del trabajo tiene en este momento historia un papel fundamental para el combate de la guerra económica, enarbolando la bandera de la transformación socio-productiva en el ámbito laboral en Venezuela, para así derrotar definitivamente el paro y sabotaje productivo que tienen las grandes empresas que manejan el monopolio productivo en nuestra patria.
Un ejemplo de ello, fueron las Juntas de Abastecimiento y control de Precios, empleadas con éxito durante la Chile de Allende, nación que en 1973 vivió una guerra económica muy similar a la que está siendo sometido nuestro país.
Artículo original de: www.mensajedirecto.com.ve


