PSICOLOGÍA AL DIA | TRABAJADORES QUE SE CREEN JEFES O DUEÑOS DE LAS EMPRESAS, EL CASO POLAR


En la actualidad, en el mundo de la gerencia, se ha colado el término Bossy. El mismo viene de la palabra inglesa Boss que en castellano significa jefe. En pocas palabras, se puede decir que cuando en gerencia se habla de un bossy, se está haciendo alusión a un personaje, un trabajador o trabajadora que tiende a actuar como jefe, y no solo asume conductas que le corresponden a quien ejerce la dirección de una empresa, un instituto, oficina pública o privada, sino que tiende a creer patológicamente que es jefe.



Normalmente se creía que esta conducta era propia de personas muy antiguas en la institución, quienes por su experiencia y competencia, asumen actitudes tales como emitir ordenes que no les corresponde, pero es el caso que. mas recientemente estas conductas son asumidas por empleados o trabajadores mas jóvenes, muy capaces y con una altísima asertividad, que siempre gustan ser el centro de atención y están acostumbrados a "poner al trote" a sus compañeros, actuando como jefes de hecho mas no de derecho.



Los bossy comienzan emitiendo ordenes simples como por ejemplo hacer peticiones a un compañero para imprimir un documento de varias páginas, pero esta conducta se va incrementando en complejidad hasta llegar a extremos inaceptables.



Haciendo una extrapolación, la comunidad científica ha visto con suma preocupación como algunos trabajadores han dado el salto y, contrario a los bossy que se creen los jefes, éstos se creen los dueños de las empresas donde laboran, asumiendo conductas de propietarios cuando en realidad son obreros o empleados administrativos de las mismas, llegando a justificar cuestiones injustificables como la poca o ninguna inversión de los propios dueños en actividades productivas, el apoyo a la no discusión de contratos colectivos justos o asumir conductas públicas de apoyo a las empresa, de manera mas agresiva y apasionada que los verdaderos propietarios.




Ese es el caso de Industrias Polar, un conglomerado que posee el monopolio del procesamiento, empaque y distribución de alimentos vitales para todos los venezolanos cuyo dueño principal es Lorenzo Mendoza, uno de los hombres mas ricos del mundo, según la revista Forbes.




Consignas como "Polar somos todos", "100%Polar" "Yo soy Polar" son frecuentemente vociferadas y mostradas públicamente por trabajadores de esa empresa quienes, como consecuencia de la política comunicacional y del adoctrinamiento que llevan a cabo los expertos de la empresa, asumen que Venezuela es Polar entonces Yo soy Polar.

Realmente se trata de un problema de salud pública nacional y esto se agrava porque cuando los trabajadores o empleados son cesados de sus funciones por el criterio que la empresa establezca, son textualmente echados a la calle en condiciones nada agradables y con menoscabo de sus derechos.


Artículo original de www.mercadolibre.com.ve