El hermoso relato de una ubevista: "Entré buscando una carrera y salí con una vida nueva"



Escrito por Andreína PiñaToda la vida me ha gustado estudiar. Durante toda la escuela y el bachillerato lo disfruté y el resultado fueron notas excelentes y un muy buen expediente académico. Sin embargo, no fue suficiente cuando intenté ingresar al sistema de educación pública universitaria: La Universidad del Zulia era mi aspiración en ese momento, entre otras cosas porque no tenía otra opción, pagar una universidad privada era imposible para mi familia así como la idea de irme a vivir a otro estado para ingresar en otra escuela. Pero mis posibilidades eran buenas, figuraba entre los mejores promedios del liceo y pensé –inocentemente- que sería suficiente. 

El resultado tras realizar todo el proceso, presentar prueba de AA, pruebas de ingreso, etc, etc… fue un rotundo fracaso: No logré ingresar en la sede de Maracaibo ni tampoco en la de Cabimas. La parte irónica de la historia es que una compañera –que no mencionaré- con un promedio de no más de 13 puntos ingresó al primer intento, no sólo en la tan estricta LUZ, sino en la facultad de medicina. ¿Cuál era la diferencia entre ella y yo además de las notas? Su papá tenía dinero, el mío no. 


Poco tiempo después, el Comandante Hugo Chávez, decretó la creación de la Universidad Bolivariana de Venezuela, con el objetivo principal de aplicar parámetros incluyentes e igualitarios, donde se ofreciera formación de calidad y accesible para todos los venezolanos sin distinción. En dos meses estaba realizando el curso de pre ingreso y poco más cinco años luego había obtenido no uno, sino dos títulos universitarios. No le pagué el cupo a nadie, no tuve que competir con nadie para poder ingresar, no tuve que pedir una beca para poder mantenerme en curso y aprendí más cosas de la vida de las que pude haber imaginado. Entré buscando una carrera y salí con una vida nueva y una mente abierta a un sinfín de posibilidades que jamás hubiese imaginado. 

Hoy se cumplen 13 años de la creación de esa Casa de los Saberes, y con aciertos y desaciertos, obstáculos y posibilidades la UBV ha graduado a más de trescientos ochenta mil nuevos profesionales, que estoy segura tienen historias de inclusión, de apoyo, de crecimiento iguales o más fuertes que la mía. 

13 años después estoy feliz, agradecida y orgullosa de pertenecer a la vanguardia ubevista, a la Casa de los Saberes. ¡Feliz Cumpleaños UBV!