Rafael Ortega Rondón (Psicólogo Clínico)- En psicología la disociación se refiere a una “alteración de las funciones integradoras de la conciencia, la identidad, la memoria y la percepción del entorno. Esta alteración puede ser repentina o gradual, transitoria o crónica. La disociación se genera como un mecanismo de defensa del yo ante un suceso que pone en disputa dos ideas o dos entendimientos, el sujeto evita la asociación entre le realidad consciente y el entendimiento del yo dentro del entorno, insensibilizando las emociones o sensaciones, para que estas sensaciones del hecho y como se perciben no se conecten y aísla en diversos casos la percepción de la situación suprimiendo partes del hecho o éste en su totalidad”, tal cual lo define (Prouty, 2004)
La Disociación Psicótica se define como un proceso de manejo de códigos psicológicos donde se crea en el subconsciente del individuo o de una sector social, una realidad ficticia donde los males, y por ende lo negativo que le sucede, proviene de una sola causa o de una sola persona. “Estableciendo el patrón mental en el subconsciente del individuo, éste llega a un estadio que le induce a creer que eliminando la causa de los males que le aquejan, habrá de alcanzar la felicidad absoluta. Al estar dirigida a un colectivo, la campaña requiere que el mensaje sea, además de asimilado, retransmitido a otros individuos pertenecientes a dicho colectivo.” (Ruiz A. 2003)
En los últimos años un amplio sector de la población venezolana, fundamentalmente la juventud y la clase media, ha sido “bombardeado” con una serie de información distorsionada y engañosa a través de mensajes, rumores, campañas publicitarias y declaraciones de personajes públicos influyentes que, utilizando los medios masivos de comunicación y las redes sociales, han penetrado la conciencia colectiva direccionando su modo de pensar y actuar. Se trata de una campaña macabra que busca hacer ver que el Gobierno Nacional, la Revolución y sus líderes son los causantes de todo lo malo que le ocurre al individuo y por generalización a toda la sociedad, por lo cual y en consecuencia hay que acabar con éstos por cualquier vía.
La distorsión ha sido tan desproporcionada que ha penetrado a un grupo importante de las y los venezolanos quienes incluso, de manera irreal y fantasiosa, llegan a asumir cosas como “La sequía del rio Caroní y sus efectos en la represa del Guri, es producto de acciones del Gobierno que quiere extraer las riquezas materiales (oro, diamantes y otros) que hay en los terrenos de ese reservorio de agua dulce”. Ya en el pasado reciente repetían masivamente “Los bombillos ahorradores traen un micrófono incorporado para espiar a los disidentes de la revolución”, “La revolución me va a quitar la casa de playa”, “Chávez disparó contra gente inocente en la marcha de 2002”, “me van a quitar la patria potestad de mis hijos”, “la Misión Vivienda me va a quitar mi casa o apartamento cuando muera y por eso quiero ser propietario” “Nicolás Maduro es colombiano” o “Chávez va a introducir una familia en mi casa para que viva en la habitación que tengo desocupada”, solo por poner algunos pocos ejemplos.
Como consecuencia del cambio climático y un verano implacable y prolongado, se produjo una dramática baja en los niveles de agua de la represa del Guri, lo cual condujo al Presidente Nicolás Maduro a asumir un conjunto de medidas que entre otras incluyó un cronograma de racionamiento eléctrico, para evitar una catástrofe colectiva. A raíz de esta medida necesaria se armó todo un escándalo que se reflejó en las redes sociales, principalmente en Twitter, tal cual lo revelan algunos ejemplos de mensajes enviados por esta vía:
Una vez normalizada la situación debido a la llegada de las lluvias y a las medidas acertadas y responsables del Gobierno nacional, fue restaurado el funcionamiento continuo del sistema eléctrico pero, debido a la disociación psicótica instaurada en sus estructuras mentales, los seguidores del oposicionismo nacional siguen emitiendo mensajes que demuestran la presencia ahora de una disociación psicótica crónica, lo cual se ha convertido en un verdadero problema de salud pública que debe ser tomado en consideración por el Gobierno nacional y mas concretamente por el Ministerio del Poder Popular para la Salud.
Artículo original de: www.mensajedirecto.com.ve










